Hola, soy Jorge Christian. Tengo 18 años de edad, 2 hermanos: Frida de 13 años y Alan de 15 años. Mis papás están separados, pero muy unidos luchando en la asociación: "CARITAS DE  AMISTAD".


Esta asociación lucha por ayudar a niños y jóvenes que tienen Síndrome de Asperger. Mi mamá Eli, es la presidenta. Por cierto, fue a un Congreso en Acapulco, sobre INCLUSIÓN INTERNACIONAL. Me explicó que inclusión significa que todos los que tenemos capacidades diferentes tenemos el derecho a pertenecer, es decir, que nos incluyan en escuelas regulares, en la familia y comunidad.

Debemos hacer valer nuestro derecho a no ser perfectos, a ser diferentes. ¿Saben? Yo tengo Síndrome de Asperger, mi problema es relacionarme socialmente, me cuesta trabajo expresar lo que pienso y siento. Por eso preferí escribir primero lo que quiero decirles. Por eso estoy aquí, hablándoles, porque quiero que escuchen la voz interna de todos los asperger, para defender el derecho de mis compañeros de ser queridos, aceptados y respetados.

Ahora que sé que tengo Asperger, entiendo tantas cosas. El por qué decían que era diferente a los demás, el por qué llegaron a llamarme loco y tonto. El por qué Alan, mi hermano, llegó a desesperarse conmigo cuando creció, siendo que de niños fui un día su ídolo, el por qué no tengo amigos, el por qué Miguel, un compañero, me lastimó la mano con unas tijeras y Eduardo me golpeó con un pedazo de madera. El por qué unas veces sacaba 10 y otras veces reprobaba, el por qué no lograba memorizar algunas cosas mientras que en lo que me fascinaba tenía una memoria extraordinaria. El por qué me lastimaron tanto. Ahora lo entiendo, porque sé que tengo capacidades diferentes, pero sé que si no logro hacer bien unas cosas, en otras soy valioso y brillante, empiezo a quererme y respetarme.

Pero esa gente que tanto me ofende, lastima o ignora aún no lo sabe, por eso quiero que en mi voz escuchen el grito desesperado de otros, pidiendo respeten nuestra dignidad y nos devuelvan nuestro espacio.

Tanto esperé para tener 18 años y ser mayor de edad, para ser independiente y trabajar  en lo que me gusta: mis historietas. Y ahora que al fin llegué a esa edad no he logrado mi sueño, porque no me han dado la oportunidad a desarrollar mis capacidades, y demostrar lo creativo que soy. Pero ¿saben? mi papá cree en mi, y me enseña a dibujar. Mi mamá me dice que soy valioso y lograré. Si ellos me aman y confían en mi, eso me da fuerza para luchar.


Sé que todos tenemos el derecho a alcanzar nuestros sueños. El futuro pertenece a aquéllos quienes creen en la belleza de sus sueños, y nosotros los tenemos.

Que gracioso, desde pequeño invento historietas donde siempre hay un súper héroe que defiende a los demás, y hoy quiero ser ese héroe, defensor de los niños y jóvenes con asperger. Quizás siempre inventaba un héroe porque deseaba que alguien me defendiera.


Tú ya me conoces ahora, platícales a otros de nosotros. Así ayudarás a que nuestras voces internas se escuchen. Sé parte de nuestro esfuerzo. Sólo acércate a nosotros, conócenos y sé que nos querrás. Gracias.

Jorge Christian, 2006